Un consejo antiguo para modernas presentaciones complicadas

Ludwig Wittgenstein fue un filósofo ocupado en la importancia e influencia del lenguaje en el estudio de la ética.

Una de sus pocas conferencias fue publicada por primera vez en The Philosophical Review en 1965, aunque dicha conferencia fue impartida en Cambridge entre septiembre de 1929 y diciembre de 1930. De hecho, por lo que se sabe, fue la única conferencia pública escrita o pronunciada por el filósofo.

En el arranque de su ponencia, Wittgenstein hace esta llamada de atención a su público, que nosotros podemos aprovechar para aplicar en nuestras presentaciones, cuando éstas sean de temas complejos, incluso técnicos:

(…) Mi dificultad es, de hecho, propia de casi todas las largas conferencias filosóficas: el oyente es incapaz de ver tanto el camino por el que le llevan como el término al que éste conduce. Esto es, o bien piensa: “Entiendo todo lo que dice menos, ¿a dónde demonios quiere llegar?”, o bien: “Veo hacia dónde se encamina, pero, ¿cómo demonios va a llegar allí?” Una vez más, todo lo que puedo hacer es pedirles que sean pacientes y esperar que, al final, vean tanto el camino como su término.

Otra de las advertencias iniciales que el conferenciante hace a su audiencia es la siguiente:

(…) quizá muchos de ustedes se hayan acercado a mi conferencia con falsas expectativas (…).

Como vemos, lo que hace Wittgenstein es adelantarse a las posibles objeciones o reticencias que supone que se suscitarán en el público. De esta manera, adelantándose a ellas, las elimina, y predispone a los oyentes a una mayor paciencia y comprensión, pues les ha anunciado que todo “encajará” al final.

Ya lo ves, si el contenido de tu presentación es muy complejo y, pese a tus esfuerzos previos por hacerlo entendible a todos los niveles, esto pudiera no ser suficiente, abre cuanto antes la ventana de la comprensión del público, que esperará a que al final toda tu exposición tenga un sentido asumible.

Pero no olvides que con este sistema estás obligado a cumplir con esas expectativas. Una vez más, te aconsejo que simplifiques.

Por cierto, se pronuncia “Vitguenstain” :)

 

 

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