Las presentaciones no son gratis

¿Te has planteado alguna vez cuánto dinero invierte o gasta tu empresa en presentaciones? Porque gratis, lo que se dice gratis, no son. Hagamos unos sencillos cálculos para tener una estimación aproximada. Estas son nuestras premisas:

  1. Calcularemos el coste de una única presentación típica
  2. Supongamos un coste salarial mensual del trabajador que hace la presentación de 2.500€ (es que ya lleva tiempo en la empresa y es un cargo intermedio…)
  3. Supongamos una jornada laboral de 8 horas y meses de 4 semanas, para saber cuánto nos cuesta cada hora de este trabajador
  4. Al trabajador le han dicho que dispone de media hora para su presentación
  5. El trabajador dedica unas 4 horas a la preparación de la presentación
  6. A la presentación están convocadas 10 personas, la mitad de ellas con mayores salarios que el trabajador que hace la presentación; la otra mitad, con salarios similares al suyo
  7. No nos olvidemos de la amortización de equipamiento (proyector, pantalla, ordenador, flipchart, mando…) y mobiliario (sala, mesas, sillas…) así como de los gastos en consumibles (agua, rotuladores, papel…). Lo sé, lo sé…pueden ser solo céntimos o algún eurillo, pero es dinero, ¿no?

Redondeando, redondeando, me salen casi unos 180€. 180. Una única presentación.

Ampliemos ahora el horizonte temporal a un año. ¿Cuántas presentaciones se realizan en tu empresa en un año? Yaaa, vale…. no sé qué tamaño tiene tu empresa y no es posible conocer este dato. De momento. Pero te interesará saberlo, créeme.

¿20 presentaciones? Mmm… muy pocas, ¿verdad?

¿50 presentaciones?

¿100?

¿Más?

Es que, si son 100 presentaciones, resulta que hay un coste asociado de unos 18.000€. Y digo coste porque asumo el supuesto de que esas presentaciones sirvan para algo.

Porque si esas presentaciones no fueran realmente útiles en su cometido, este dinero sería un gasto improductivo. Y esto sólo desde el punto de vista monetario (lo que cuestan más lo que no consiguen, como ventas, contratos, etc...). No te digo nada si entramos a ver qué consecuencias tiene una mala cultura empresarial en lo referente a las presentaciones: se verían afectados los beneficios intangibles como motivación, creatividad, autorrealización, alineación de objetivos…

Nos conviene saber cuántas presentaciones tienen lugar en la empresa y cómo son. Y nos conviene asegurar que esas presentaciones sean realmente eficientes: alto valor en el mínimo tiempo necesario.

Saca la calculadora, anda.

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