Ventajas (in)confesables de las buenas presentaciones

Echando un vistazo a algunos posts anteriores, parecería que soy muy pesimista con respecto a las presentaciones, pero nada más lejos de la realidad. Lo que sí es cierto es que quiero ser muy realista e inflexible con la mayoría de ellas (que son una castaña inservible).

 

El gerente de una empresa me comentó hace tan solo unos meses que, después de haber recibido formación en el diseño y puesta en escena de presentaciones, había reducido a la cuarta parte la duración de las reuniones del consejo de administración al que debe reportar. Pero no sólo eso: además de estar profundamente agradecidos por este cambio, los miembros del consejo le reconocían abiertamente que ahora recibían la información con mucha más claridad y transparencia, y de una forma más grata y amena.

¿Qué ha ocurrido aquí? El gerente es el mismo. Los miembros del consejo son los mismos. La información tratada es normalmente reiterativa. Y resulta que ahora se da esta misma información pero mucho más claramente y en la cuarta parte del tiempo. Alegría para todos.

Siguiendo el mismo esquema, el resto del equipo directivo de esta empresa que fue formado en presentaciones, ha podido optimizar las reuniones internas –incluso disfrutar con ellas- e impactar en las exposiciones realizadas a proveedores y a clientes, dando una imagen de modernidad e innovación.

Cuando estas cosas ocurren, tenemos que pensar en todas las ventajas –explícitas e implícitas- de este hecho. Tendremos entonces que, una buena presentación: 

_ reduce la duración de las reuniones

_ simplifica y concreta la información

_ define claramente los objetivos

_ aumenta la autoestima de los trabajadores

_ mejora la imagen interna y externa de la empresa

_ aumenta la motivación del personal

_ fomenta el desarrollo de la creatividad en las personas

_ aumenta la valoración de los trabajadores por parte de sus jefes

_ facilita los procesos de negociación

_ aumenta el poder y la influencia, tanto de las personas como de la empresa

_ convierte anteriores bodrio-reuniones en un espectáculo útil y motivante

_ potencia el espíritu de equipo, al introducir la costumbre del feedback tras cada intervención 

Echando un vistazo a esta breve e improvisada lista, se deduce con facilidad que las buenas presentaciones son económicamente rentables, puesto que producen aumento del rendimiento laboral, de la eficiencia y de la productividad, fomentan la cohesión de equipos y acrecientan la influencia de la empresa. Todo tangible. 

Y aún hay más, pero lo dejo para un próximo artículo.

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