Knowmads: el insuperable cocktail de pasión y naturalidad. Revuelto, no agitado.

Cuando veo esta combinación explosiva en un escenario, sé que no hay técnica ni curso para hablar en público que la supere. Lo he vuelto a vivir.

Hace unas semanas tuve la fortuna –esto sí que es riqueza- de estar en el primer encuentro de The Knowmads Hub en el hotel Reserva del Higuerón de Málaga, donde se concentraba la mayor colección de talento que he presenciado nunca. Y no hablo sólo de talento profesional sino, sobre todo, humano.

Unos cuantos de estos Knowmads compartieron con el resto una parte de sus experiencias y de sus conocimientos, de su pericia y de su vocación. Desde el arte hasta la ciencia, del diseño a la aventura, del cerebro al músculo, de la empresa al mentalismo, de la música a la cerveza…polos lejanos de temas tan dispares como desconocidos y atractivos. Allí se vio eso.

Todas esas personas extraordinarias me hicieron experimentar, vivir, cómo la pasión no reprimida impera sobre cualquier otro instrumento de persuasión. Cuando el humor combina con la seriedad del contenido, cuando la frescura de intensas vivencias se reparte sin moderación, el público vibra al ritmo del orador.

 Generosidad en la entrega, seguridad de reconocerse único –todos lo somos-, entusiasmo y experiencia…¿cómo se enseña eso? Pues no se puede. Pero sí es posible enseñar el camino para llegar a ponerlo en escena. “Todos los buenos oradores eran malos oradores al principio” dijo el filósofo Ralph Waldo Emerson. Y estoy de acuerdo porque lo he visto.

Créeme, hay maneras de ensayar la credibilidad en un escenario, de aprender a liberar lo que llevas dentro para compartirlo sin tapujos. Cualquier tema, cualquier personalidad. No hay limitaciones. Ante la duda, imitemos a los que nos cautivan, como estos knowmads que me envolvieron en su mundo. Ya surgirá nuestro estilo.

Para eso, tomemos un buen cocktail de naturalidad y pasión. Revuelto, no agitado.

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